Científicos guatemaltecos, en conjunto con comunidades, documentan tiburones y otras especies de aguas profundas poco estudiadas en el Caribe guatemalteco.
Palabras clave
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• Investigación marina en Guatemala
A más de 400 metros de profundidad en el Caribe de Guatemala existe un ecosistema marino poco explorado:
En estas aguas habitan tiburones, rayas, quimeras y otras especies adaptadas a ambientes profundos, muchas de las cuales han sido escasamente documentadas en la región.
Durante una década, científicos y pescadores artesanales de El Quetzalito, Izabal, trabajaron conjuntamente para investigar la biodiversidad de las aguas profundas del Caribe guatemalteco. Los hallazgos obtenidos aportan nueva información sobre especies marinas poco estudiadas y resaltan la importancia ecológica de este ecosistema.
Hallazgos que posicionan al Caribe de Guatemala en el mapa de la investigación marina:
Entre 2015 y 2025, los investigadores registraron 124 especies de profundidad, entre ellas:
• 7 especies de tiburones
• 1 especie de raya
• 1 especie de quimera
Muchas de estas especies viven a profundidades superiores a los 400 metros, donde no llega la luz solar y la presión es extrema.
El tiburón más registrado se encuentra en peligro de extinción
La especie más registrada fue el tiburón espinudo (Centrophorus granulosus), catalogado como “En Peligro” por la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).
A lo largo del período de monitoreo, los investigadores observaron variaciones en los registros y capturas de esta especie. Sin embargo, estos cambios pueden estar influenciados por distintos factores, como las condiciones ambientales, la dinámica pesquera y las limitaciones propias del monitoreo en ecosistemas de aguas profundas.
Adicionalmente, uno de los hallazgos más relevantes fue el registro del tiburón cañabota (Hexanchus griseus), un tiburón primitivo que supera los 4 metros de longitud.
También, se registró Neoharriotta carri, una especie de quimera conocida popularmente como “pez fantasma”, que forma parte del grupo de peces cartilaginosos poco documentado en la región
¿Dónde ocurre todo esto?
La investigación se realizó cerca de El Quetzalito, Punta de Manabique y zonas profundas asociadas a la Fosa de Caimán y la Falla del Motagua, la región más profunda del Caribe.
La ciencia ciudadana fue clave para la investigación
Pescadores artesanales y miembros de la comunidad local colaboraron en el monitoreo de capturas y el registro de especies junto a investigadores marinos. Este trabajo conjunto permitió generar información sobre especies de aguas profundas poco estudiadas y resalta el valor de la colaboración entre comunidades costeras y la ciencia para el estudio de los ecosistemas marinos.
Conclusión
Las aguas profundas del Caribe de Guatemala albergan una biodiversidad marina poco estudiada, con especies que aún representan importantes vacíos de información para la ciencia en la región.
Mientras el mundo mira hacia otros océanos del planeta, Guatemala podría estar ocultando una biodiversidad marina de gran importancia científica para la región.